Las mejores brochetas del mundo.



Y no es por exagerar, ojo, pero ni pizquita. Esta receta es la primera que cuelgo que aprendí en un restaurante tradicional alsaciano, aunque adaptada para poder hacerla en casa.

Dificultad:  Fácil, pero laborioso.

Precio: medio/bajo

Tiempo: 1h y media a 2 h. PERO, podemos prepararla con antelación, incluso un par de días antes y  terminarla justo para la comida o cena.


Ingredientes para 2:

-Un filet mignon (lomo y solomillo) de cerdo, mejor ibérico.

- Dos cebollas no muy grandes.

- 1 lata de 33cl de cerveza fuerte.

- 1/2 vaso de fondo de carne (puede ser en polvitos). Si no tenéis de esto os lo saltáis, no es imprescindible.

- Mostaza de Dijon

- Pan rallado para empanar (sin ajo ni perejil)

- Mantequilla y harina (para hacer un roux y recuperar la salsa)

- Sal y pimienta (mejor recién molida).


Elaboración:

Ponemos sal y pimienta bien repartida en todo el filet mignon. En una sartén bien caliente con un poco de aceite de oliva marcamos bien coloreado el filet mignon por todas sus caras, lo apartamos y lo reservamos,  como nos hará falta una fuente para meter en el horno lo podemos poner ahí mismo ya. La fuente no debe ser muy grande, te recomiendo la típica alargada rectangular donde hacemos los cakes. Y si no una que le venga más bien justita.

En la misma sartén (sin limpiar, nos interesan los jugos) ponemos las dos cebollas cortadas en juliana a pochar hasta que estén bien pochadas, con bastante color, en ese momento añadimos la cerveza fuerte y con un espátula de madera rascamos bien el fondo para recuperar todos los jugos. Esta cerveza con la cebolla la ponemos por encima del filet mignon en la fuente. Completamos con el caldo de carne hasta llegar a 3/4 de la altura de la pieza de carne. Ponemos un poquito (sin pasarse) de sal y pimienta, tapamos con papel de cocina o con papel de aluminio y lo metemos al horno previamente precalentado a 190º.

A los 20/25 minutos lo destapamos y le damos la vuelta a la pieza, a los 25 o 25 minutos volvemos a dar la vuelta y lo dejamos unos 20 minutos más. Después de esto la sacamos del horno, la sacamos del jugo y la dejamos enfriar hasta que esté tibia al menos. El jugo lo guardaremos para hacer la salsa de acompañamiento. Con un cuchillo bien afilado cortaremos el filet mignon en medallones de aproximadamente un dedo de grosor y los ensartaremos en la brocheta (un filet mignon da para aproximadamente 2 brochetas, una por comensal, es la medida alsaciana, así que te aseguro que no quedarás con hambre).

Cogemos las brochetas y con ayuda de una brocha limpia normal o de silicona untamos bien con una gruesa capa de mostaza todas las piezas, una vez untada la brocheta antes de pasar a la siguiente la empanaremos bien, haremos lo mismo con la otra. Si no vas a comerlas en el momento ahora las puedes guardar dos o tres días en la nevera envueltas en film o en un tupper.


Para la salsa haremos un roux: en un cazo pondremos a fundir 10gr de mantequilla y una vez fundida añadiremos 10 gramos de harina. Lo mezclaremos con unas varillas y lo dejaremos cocinar hasta que veamos que empieza como a "hervir" o a hacer "flores", añadiremos en este momento el jugo poco a poco mezclando y lo dejaremos hervir suave hasta la consistencia deseada, rectificaremos de sal y pimienta.


Las brochetas las haremos primero en una sartén con un poco de aceite para marcarla, y después la meteremos unos 15 minutos (o hasta que estén bien doradas)  en el horno precalentado a 180º dándole la vuelta a la mitad. Servir con la salsa que hemos hecho y algo ligero para acompañar, tipo ensalada o similar.

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